Vistas del Puerto Deportivo de la ciudad de Gijón

Actualmente la información sobre el estado del tráfico y la movilidad en las ciudades y su relación con factores medioambientales como el ruido o calidad del aire es pobre e insuficiente.

La tecnología ha evolucionado y ha permitido la interconexión entre los objetos, el internet de las cosas nos permite estar conectados a muchos dispositivos incluyendo también a los vehículos.

Esta novedosa tecnología también permite realizar una conducción eficiente y responsable ayudando a reducir accidentes, bajar las emisiones y el gasto de combustible de forma importante.

Ciudadanos de Gijón en la Estatua de Pelayo

En esto se basa LabCityCar, un proyecto de tipo Living Lab donde el ciudadano juega un papel fundamental como ciudadano investigador, abriendo un nuevo canal de cooperación entre la ciudadanía y la administración para la mejora de la calidad de vida.

Todo empieza con una idea muy sencilla a la vez que innovadora, consiste en seleccionar a un número representativo de ciudadanos que utilizan con frecuencia su vehículo. A cada uno de estos vehículos le instalamos un sensor que permite la comunicación entre el vehículo y el teléfono móvil del conductor, en el cual tiene instalada una aplicación que le asiste a la conducción y lo ayuda a hacerlo de forma más eficiente y segura.